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Malena es una de las cientos de inmigrantes que tiene aprobado el trámite de residencia por parte del servicio de inmigración, pero no puede ir en busca de la green card a su país de origen. Si lo hace, recibiría un castigo que va de los tres a los diez años sin poder regresar a Estados Unidos.
Casos como los de Malena se repiten a diario, son frecuentes y hasta ahora no tienen solución. A menos que la ley cambie o sea modificada en alguna de sus partes. Un influyente senador hispano lanzó una campaña vía internet para recoger 10 mil firmas en respaldo a una acción que beneficiaría a miles como Malena, indocumentados que llevan tiempo en Estados Unidos a la espera de una oportunidad de legalizar sus permanencias.
Bob Menéndez (demócrata de Nueva Jersey) activó una página en internet donde recaba apoyos que serán enviados al Presidente Barack Obama con una sola petición: que firme una orden ejecutiva que deje exentos de la Ley del Castigo (o Ley de los 10 años) a indocumentados que han constituido familias con residentes legales permanentes o ciudadanos estadounidenses.
Según Menéndez, la exención "permitiría que decenas de miles y potencialmente cientos de miles de personas que reúnan los requisitos, califiquen para una exención antes de salir de Estados Unidos, y antes de arriesgar todo, incluso su familia, viajando al extranjero".
Muchas de estas familias pueden calificar para una "renuncia" que les permitiría tramitar la residencia por reunificación familiar, pero estas personas no quieren correr el riesgo de separación de sus familias “por lo que nunca viajan al extranjero para terminar el proceso migratorio” y conseguir la codiciada green card, se lee en la invitación de Menéndez.
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